La trata con fines de explotación sexual, construyendo un panorama local

La trata de seres humanos, particularmente, la de mujeres (menores y mayores de edad)con fines de explotación sexual es de reciente interés para las instituciones y el gobierno del estado de San Luis Potosí. A pesar de la publicación de la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Trata de Personas en enero del 2011, la falta de información es una constante que impide conocer la situación particular del estado respecto al tema. Sin este primer paso, marcar líneas de acción para intervenir en procesos de prevención, atención y erradicación sería una meta imposible de cumplir y, difícilmente, podría identificarse como un problema social de gravedad.

Hasta el momento, la información oficial es insuficiente para entender las dinámicas locales que operan en los espacios donde son reclutadas y colocadas las víctimas para su explotación. Por esta razón, Cero Trata recuperó investigaciones académicas, datos hemerográficos, publicidad en torno al comercio sexual, un diagnóstico estatal y entrevistas a funcionarios y a sociedad civil organizada que conoce del tema para que, en su conjunto, permitieran esbozar las directrices de un panorama local que exponga el problema desde las dinámicas sociales en las que se gesta o propicia la trata con fines de explotación sexual. Partimos de que el comercio sexual y la trata de mujeres con fines de explotación sexual están intrínsecamente ligados, es a través del primero que se encubre la segunda; en este escenario proponemos aproximarnos al tema desde el comercio sexual, las situaciones de vulnerabilidad que propician la trata y la violencia contra las mujeres.

EL COMERCIO SEXUAL EN LA CIUDAD
En la capital “la prostitución ocupa lugares centrales; pero, a la vez, camuflados por lo que se distribuye de manera homogénea” (Rivera, 2007: 26). Un recorrido por la ciudad permite identificar:
Tiendas denominadas sex shop, en estos establecimientos se ofrecen productos audiovisuales (revistas, libros, material cinematográfico, etc.) de contenido pornográfico, lencería para damas y caballeros, juguetes sexuales (dildos, arneses, bombas de vacío, masturbadores, etc.) feromonas y estimulantes sexuales entre otras cosas. Según Rivera estos sitios se extienden desde el centro hacia el poniente de la ciudad. Este autor menciona que “algunas de estas sexshop sirven, a la vez, como ‘centros de ligue’ en días y horas específicas, algunas suelen fungir como agencias que ofertan servicios de acompañantes, edecanes, masajistas y degustadoras” (2007: 40-41).

“Agencias de modelos”, algunos son espacios exclusivos para establecer encuentros sexuales, mientras que otros lo contemplan dentro de la gama de atenciones.
Casas de masaje o “spa” son otra modalidad para el camuflaje de la prostitución, pues se presentan como lugares de relajación mediante un tratamiento corporal al cliente; no obstante, también, se oferta una variedad de servicios sexuales en distintas modalidades (sencillo, completo, striptease, fantasías sexuales a petición del cliente, etc.). Durante el 2007, Rivera recogió información sobre publicidad sexual en los diarios locales para concluir que “se ubican principalmente en colonias y fraccionamientos de reciente creación” (2007: 42-43) en la mancha urbana que corresponde a la capital del estado y a los límites con el municipio vecino Soledad de Graciano Sánchez.

Centros nocturnos dados a conocer como table dance “un conjunto que incluye el baile, el ficheo, el desnudo, la realización de privados, tables de mesa y las salidas [fuera del establecimiento]”, (Rodríguez, 2006: 213). La Mtra. Rodríguez advirtió que en estos lugares se realiza prostitución, con una interesante paradoja, pues “estas actividades son negadas, disfrazadas e incluso prohibidas” (2006: 213) para no poner en riesgo los intereses o la integridad de los involucrados.

Llamadas telefónicas o “callgirls” donde las y los prostitutos acuden a lugares establecidos para ofrecer un servicio sexual. Rivera menciona que la persona que ejerce la prostitución es admitida en hoteles de lujo sólo por puertas de servicio de modo que la imagen no se perjudique; pero los hoteles, también, dan información de agencias o grupos que recomiendan a los huéspedes que lo soliciten(2007: 41).

El intercambio de sexo por dinero en paraderos, fondas, servicio de baños, gasolineras u otros establecimientos a orilla de la carretera; la atención en líneas telefónicas hotline, la actividad en los chats y la compra o divulgación de material pornográfico donde aparecen menores de edad o personas que realizan actos sexuales en contra de su voluntad, son temas no explorados en el contexto potosino.

PROSTITUCIÓN EN LAS CALLES
Rincón Fraga, Rodríguez Bravo y Rivera Torres coinciden en afirmar que el comercio sexual se localiza sobre las principales vías de comunicación y atraviesan la ciudad y el espacio más utilizado, por ende un lugar conocido para la prostitución en la calle es el centro histórico de la ciudad y como sucede “en casi todas las ciudades, las zonas del periférico funcionan como zona de tolerancia”(Rincón, 2008:62); con ciertas discreciones, la capital es un caso más.

Centro Histórico de la ciudad de San Luis Potosí
En este lugar, la oferta de servicios sexuales es variada – considerando que la prostitución es de mujeres, hombres, travestis y transgéneros – y se mantiene las 24 hrs del día. Los sitios a los que refieren los autores mencionados, se concentran entre los siguientes límites aproximados: al norte, la Av. Reforma; al oeste, la Plaza de los Fundadores; al este, la Alameda y al sur, la iglesia de San Agustín y el Jardín Guerrero. En este perímetro, se forman “nudos de comunicaciones”(Rincón, 2008: 12), por ejemplo, los dos mercados públicos, los alrededores de las plazas públicas e iglesias, paradas de camiones urbanos y de otras entidades municipales cercanas a la ciudad.

El perímetro concentra áreas interesantes para el turismo museos, casas de cultura, casas históricas, jardines, edificios, esculturas, palacios, teatros, iglesias, templos, hoteles y restaurantes, por lo que es un punto importante para reavivar el comercio. Personas de municipios aledaños, poblados y colonias cercanas llegan a la ciudad para vender y consumir productos varios. En este punto, coincide la economía formal e informal; panorama en el que el comercio sexual encuentra espacio para camuflarse entre comerciantes y transeúntes.

Durante el día
Rivera distingue cuatro modalidades del ejercicio de la prostitución en la vía pública del centro histórico en un horario diurno.
Mujeres prostitutas “que ofrecen sus servicios sexuales en las esquinas” durante toda la semana con ligeras variaciones de asistencia; “Prostitutas de cantina” grupos de dos o tres prostitutas colocadas a fuera de bares, cantinas, restaurantes y cervecerías en espera de un cliente que las invite a pasar; “Las prostitutas que caminaban sobre una calle en particular” a la espera de contactar un cliente Prostitutas sentadas en plazas y jardines públicos cercanos a los mercados y a un jardín que durante mucho tiempo ha sido referente como espacio de prostitución.

Por la noche
Al caer la noche, la dinámica del centro histórico y los actores son diferentes, las prostitutas se retiran, los negocios comienzan a cerrar. El contexto se conforma por el tránsito de automovilistas nocturnos, algunos integrantes de pandillas, personas que se dedican a la venta de droga, ebrios, gente que duerme en las calles, taxistas, vendedores de comida, músicos, personas que trabajan en horarios nocturnos y prostitutas transgénero, prostitutos y travestis. Este tipo de prostitución rompe con los estereotipos de masculinidad hegemónica heterosexual, por eso, encuentra en lo clandestino, en la noche, su modo de efectuarse sin juicios por realizar prácticas sexuales diferentes.

Carreteras
Siguiendo a Rincón Fraga, hacia el noreste, la carretera 57 a Monterrey no presentó comercio sexual significativo; la carretera 49 a Zacatecas concentra más lugares; la carretera 70 Rioverde-Valles exhibe diferentes bares, hoteles y centros nocturnos y la carretera 80 con dirección a Guadalajara se destaca por servicios hoteleros de alto nivel lo que permite que los servicios sexuales sean más exclusivos y discretos. Estas carreteras son menos representativas que la carretera 57 México-Querétaro donde se ha instalado la infraestructura hotelera e industrial más representativa de la ciudad en la que, también, proliferan bares, casas de masaje, table dance, o centros nocturnos.

Infraestructura que sirve al comercio sexual
En el centro histórico, los hoteles se conforman de cuartos pequeños, algunos con muebles, con paredes pintadas, con puertas en cada habitación y personal que realiza actividades de camarero. Otros, más improvisados, se encuentran agrietados, con desgaste de paredes, puertas con dificultad para cerrar, un foco – en el mejor de los casos – , una cama y una silla de plástico con marca de refresco o cerveza. Unos se identifican como hoteles; pero, en determinados, se restringe el hospedaje a cualquiera que intente ingresar sin el fin para el que en realidad operan, otros, parecen viviendas por la fachada de la casa; pero, por dentro, son vecindades donde se alquilan cuartos para este fin. El costo de los lugares mencionados oscila entre los cincuenta y setenta pesos y depende del tiempo de uso, que, generalmente, es alrededor de treinta minutos, cuarenta y cinco minutos y hasta una hora. Existen otros hoteles y moteles con habitaciones de dos o tres estrellas, los costos van desde los trescientos pesos hasta los ochocientos pesos. La concurrencia a un lugar u otro depende de la confianza que él o la trabajadora sexual tenga con los administradores del hotel, la posibilidad de apoyo en caso de algún problema con algún cliente o de la cercanía a su área de trabajo.
Rivera (2007) y Rincón (2008) coinciden en que la prostitución en la capital genera una derrama económica y subempleos cuidadores de automóviles, lavacoches, locales de comida, etc. – en los espacios donde se practica, además de brindar vivienda, protección ante las inclemencias del tiempo y de los riesgos de permanecer en la calle. Tanto la prostitución de mujeres, hombres, travestis y transgéneros – como los comercios que se sostienen de esta actividad, tienen mayores posibilidades de incrementar sus ganancias de jueves a domingos y en días feriados, puesto que durante estos días la vida nocturna es mayor.

ESTRATEGIAS PARA DIVULGAR EL COMERCIO SEXUAL
Las ofertas sexuales por medio de anuncios en radio, tv y, particularmente, en diarios fueron eliminadas debido a la modificación la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas que estableció la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados Federal. Sin embargo, debido a la no permisión de este tipo de publicidad y a las sanciones impuestas a quienes incumplan la ley, han proliferado otras estrategias para fomentar el comercio sexual. Un ejemplo, es la publicidad que se distribuye de mano en mano, principalmente, a la población masculina a partir de los 14 años, en puntos exactos de la ciudad, otro, son las señales particulares que develan un inmueble donde se ejerce la prostitución como los famosos “focos rojos”.

Es probable que existan otras estrategias para divulgar el comercio sexual, pero se mantienen anónimas o al igual que algunas de las actividades antes mencionadas – incluyendo la prostitución infantil y la pornografía que utiliza a menores de edad – , porque contrarrestan con la “ética y la moral” de la sociedad potosina. Hablar de un comercio sexual, donde cabe la existencia de personas – mujeres y niñas – violentadas en sus derechos más elementales por causa de la trata, es reconocer que la sociedad y las instituciones, consumen, fomentan, toleran la existencia, la expansión de estos espacios y naturalizan estas actividades, es una contradicción frente a esta sociedad de las “buenas costumbres” lo que, en primera instancia, dificulta colocar el problema en la agenda pública.

PROBLEMAS SOCIALES Y CULTURALES QUE PROPICIAN EL COMERCIO SEXUAL Y LA TRATA
Cuando en una población persisten amenazas estructurales como pobreza, marginación, desempleo, migración, violencia y corrupción, ésta se encuentra en mayor vulnerabilidad para albergar al narcotráfico, el crimen organizado, conflictos armados y la explotación de personas. ¿Qué sabemos acerca del contexto social y demográfico que pueda favorecer el comercio sexual y la trata de mujeres?

CONTEXTO SOCIAL Y DEMOGRÁFICO QUE FAVORECE EL COMERCIO SEXUAL Y LA TRATA DE MUJERES

MUJERES VIOLENTADAS

ABUSO DE MENORES

No se han presentado datos estadísticos oficiales acerca de mujeres desaparecidas residentes u originarias del estado, un dato que es necesario considerar dentro de la categoría de violencia contra las mujeres.

Los casos particulares que conforman estas cifras se visibilizan en notas periodísticas que evidencian la vulnerabilidad de la juventud y niñez – principalmente del género femenino – ante la violencia. Pero, también, se ponen de manifiesto los actos lentos, fallidos y débiles de las instituciones a cargo de velar por los intereses ciudadanos; así como una sociedad, temerosa, apática, desinteresada, siempre renuente e inconforme; pero, pocas veces participativa, ante un problema público que escapa a la justicia.

Las noticias más concurrentes respecto de la violencia contra las mujeres en el estado son aquellas en las que se presentan:

También, aparecen distintas instituciones del gobierno que emiten datos respecto a la violencia contra las mujeres, niños y niñas, por ejemplo:

La articulación de esta información valida la existencia de violencia contra las mujeres en contextos de vulnerabilidad y el delito de trata parece sumarse a otros asuntos no atendidos como el comercio sexual no reglamentado y la prostitución.

Lo anterior es resultado de una organización social estructurada sobre una base de desigualdad por género que erróneamente se validan como “usos y costumbres” y trasmiten de generación en generación, de modo que, el abuso y todo tipo de violencia contra las mujeres, se consideran situaciones irremediables de la vida cotidiana, pues la ideología, los preceptos morales, políticos, religiosos, económicos, incluso legales – como en el caso del aborto – así lo constan, pese a que proclamen los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia. La suma de desigualdades propicia contextos adecuados para albergar problemas a escala global como la migración, el crimen organizado, el narcotráfico, movimientos armados y la trata; difíciles de atender, porque escapan al control de un territorio.

CONCLUSIONES

NECESIDADES PARA UNA ACCIÓN INSTITUCIONAL EFICIENTE

• Es urgente que el Estado, sus instituciones y la ciudadanía reconozcan el problema y coadyuven con estrategias, trabajo coordinado, comprometido, ético y organizado que permita evaluar las acciones desarrolladas hasta el momento. Pero también proponga formas de intervención ante un problema que, aunque para muchos todavía no es grave porque las cifras no son alarmantes, para otros resulta necesario de prevenir y encontrar la reparación del daño a “esos pocos números” que significan vidas humanas.

• Existen acciones que las dependencias de gobierno deben cumplir con base en los objetivos de su existencia, tales pueden ser disminuir los niveles de pobreza, ofrecer alternativas de educación y empleo, velar por la seguridad social de todas las personas en todas las edades. Pequeños pasos que se deben reconocer y potencializar ya que resultan de vital importancia para lograr prevención y atención contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Bajo esta lógica todas las dependencias e instituciones deben ser partícipes de las estrategias que por ley se deben implementar y utilizar sus mejores herramientas para aportar soluciones.

NECESIDADES Y RECOMENDACIONES PARA LA INVESTIGACIÓN ACERCA DEL COMERCIO SEXUAL

Las instituciones requieren ampliar conocimientos con base en información cualitativa y cuantitativa sobre quienes son las y los prostitutos y quienes son las y los clientes, de modo que permita:

• Entender los extremos y matices que existen en la prostitución. Desde una persona que ante múltiples oportunidades donde se le aseguran las mismas condiciones de vida elige la prostitución y encuentran satisfacción en su quehacer; y otra que ante una desigualdad de oportunidades carece de habilidades o estrategias para encontrar las condiciones más satisfactorias de resolución de un problema. Y después identificar quienes son o no son víctimas de trata con fines de explotación sexual.

• No revictimizar a las víctimas.

• No ver en la persona hombre o mujer cliente, a un verdugo y exigir su castigo en las leyes, sin antes demandar un cambio en las condiciones socioculturales que permiten que la masculinidad se valide con violencia. Donde un hombre es hombre en tanto domine a las mujeres y a otros hombres. Y donde, ser mujer no asegura un cambio de mentalidad o una estructura de acciones y pensamientos alejados de hegemonía masculina.

• Exponer que el comercio sexual no es exclusivo de las mujeres, por ende no se deben prever soluciones pensadas únicamente en las mujeres.

• Identificar los nexos que la trata puede tener con el crimen organizado.

• Conocer las particularidades con que opera la trata en el estado porque se desconoce la existencia de redes organizadas, pero por otro lado aumentan los casos de familiares o conocidos que intercambian a las mujeres y niñas a cambio de un bien material.

RETOS PARA PREVENIR, ATENDER Y ERRADICAR LA TRATA CON FINES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL

• Es necesario deshacer mitos que pesan en imaginario social y no permiten concebir otras realidades. Persiste la idea de pensar a las personas que ejercen la prostitución como individuos que toman la “alternativa más fácil” ante los problemas de la vida cotidiana, por lo tanto, las peripecias que acarrean son un castigo por no plantearse la idea de sobrevivir de otra forma, a eso habrá que sumarle la misoginia y la discriminación. Otro tropiezo frecuente de la sociedades pretender juzgar – de manera objetiva e imparcial- a una persona a partir del desarrollo de otra, de modo que al final cabe la razón para decir que las personas que viven practicando la prostitución toman cierto “gusto por el trabajo”, las y los prostitutos no la pasan tan mal porque consiguen comodidades y una economía bastante sólida, aunque tengan a una persona que las vigile, que les pida una retribución por su custodia y corran riesgos, que también existen en otros empleos. Es decir, no se vislumbra el peso de la enajenación frente al tema en todas sus posibilidades.

• No se consideran, ni reflexionan las cargas culturales con que se toma la decisión de defender o castigar hechos donde la trata puede alojarse. Existe una delgada línea entre pretender y lograr cambios porque la sociedad está conformada de seres humanos que se han desarrollado bajo dinámicas desiguales e injustas que se revelan hasta en los ejercicios de desarrollo equitativo. Cincuenta, treinta, veinte, quince, cinco años de información en derechos humanos, en combate a la violencia, en temáticas de género y empoderamiento de las mujeres no parecen suficientes ¿Por qué no llega el mensaje? ¿Porque no se vive la igualdad entre hombres y mujeres? Quizá es tiempo de replantear e iniciar con un ejercicio de sentido lógico de humanidad.

2017-01-19T22:48:55+00:00 enero 19th, 2017|Panorama sobre la trata|
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